WELLNESS

4 Hábitos Que Tienes y Dañan Tu Salud

El cuerpo humano es una máquina orgánica maravillosa. Trabaja a su máxima capacidad desde el momento en que nacemos hasta que nuestra vida se apaga y lo mejor de todo es que depende del uso que le demos, esta capacidad puede ampliarse más y más gracias a cada uno de nuestros componentes. Aunque tenemos fuerza, cada uno de esos componentes tienen una razón de ser y son perfectos, esa es precisamente la cualidad que nos hace bastante vulnerables.

Es decir, tenemos una dualidad que se puede considerar muy interesante, lo que quiere decir que a pesar de que nuestro cuerpo esté hecho a la medida, tratarlo de forma incorrecta hará que este no funcione de la manera debida. Según Gananci todo comienza con una actitud mental positiva. Si no la tenemos, más probabilidades habrá de que nuestra salud disminuya.

 

 

Como seres humanos estamos diseñados para soportar grandes retos y condiciones hostiles, incluso nuestro instinto nos ayuda a sobrevivir más de lo que nos creemos capaces, y esto lo han demostrado innumerables personas que han sobrevivido a circunstancias que la mayoría no hubiésemos creído posibles. Aun así, el cuerpo se va debilitando y perdiendo sus cualidades cuando no le damos el uso debido.

Uno de los mayores problemas que tenemos son esos hábitos dañinos que ponemos en práctica sin darnos cuenta, porque siendo sinceros, una persona que fuma -por ejemplo- sabe que esa no es la elección más saludable y aunque lo siga haciendo tiene cierta consciencia al respecto. Eso no ocurre con los hábitos que encontrarás a continuación.

La mayoría de las personas que los han hecho parte de sus vidas – o al menos un gran porcentaje de ellos- no conocen el gran daño que se están haciendo solo con estas pequeñas prácticas que quizá consideren inofensivas, por eso hemos hecho un listado con dichas actividades y sus respectivas consecuencias.

-Morderte las uñas: este en realidad es un síntoma y denota que la persona que lo hace puede estar sufriendo de ansiedad o estrés. Por otro lado, puede traer muchas consecuencias no solamente físicas sino emocionales:

Entre las primeras se encuentran desgaste en el esmalte dental por someterlo a la presión de morder cosas más duras. Los dientes son bastante fuertes pero su función es la de morder y masticar alimentos que nunca llegarán a ser tan duros como las uñas.

Además, las manos también pueden contener muchos gérmenes y sobre todo las uñas debido a la ranura que hay entre ellas y los dedos. Básicamente al mordértelas estarás consumiendo dichas bacterias que puedes provocarte infecciones bucales.

Con respecto a las consecuencias emocionales, la manera en que lucen las manos y los dedos debido a las mordidas pueden hacer que las personas se sientan avergonzadas (sin contar el dolor, las infecciones, etc), que se disminuya su autoestima, entre otros problemas relacionados.

-No hacer ejercicio: el estilo de vida sedentario le hace mucho daño a tu cuerpo. Recuerda que fuimos diseñados para la actividad física y cuando no usas tu cuerpo de la manera debida este va perdiendo sus facultades.

Tu capacidad cardiovascular disminuye, tu metabolismo se hace lento causándote obesidad y todos los problemas que esta conlleva, incluso trastornos del sueño. Lo saludable es realizar al menos media hora de ejercicio al día y mantenerte activo durante el mismo.

Si tu excusa para ser sedentario es que el trabajo no te deja tiempo, o tienes cosas más importantes que hacer, recuerda que -según Gananci– una de las cosas que necesitas para poder tener éxito en tu vida es encontrar el equilibrio en la misma, así que este no es un paso que te convenga saltarte.

-Cepillarte los dientes demasiado fuerte: una creencia relativamente generalizada es que mientras más fuerte cepilles tus dientes, mejor será tu limpieza. Pues, no hay nada más lejano a la realidad. Al cepillar tus dientes con exceso de fuerza, lograrás conseguir el efecto contrario ya que debilitarás tu esmalte dental, lo que te dejará más expuesto a los efectos de la placa bacteriana en tu boca.

Cuando cepillas tus dientes, debes hacerlo con movimientos suaves, pero firmes y circulares. El fin de esto es remover la placa bacteriana y esta no se encuentra demasiado pegada a los dientes, así que no hay necesidad de un cepillado demasiado agresivo.

Por otro lado, cuando te cepillas de esta manera puedes provocar sensibilidad en los dientes, retracción de las encías, así como otras enfermedades en estas. El cepillo de dientes debe ser sustituido cada 3 meses, si durante este tiempo logras “despeinar” sus cerdas, definitivamente tu cepillado es más fuerte de lo que debería ser.

-Afeitarte muy frecuentemente: a pesar de que a las mujeres nos sale vello corporal, se nos ha enseñado que este es antihigiénico y las mujeres no deberían mostrarlo. Por esta razón desde hace unas décadas para acá han salido una gran cantidad de tratamientos y maneras de eliminar el vello.

Afeitadoras, ceras, cremas, maquinillas de afeitar, bandas, hilos y más, están entre las opciones para deshacerse del vello indeseado (todo el que no se encuentre en la cabeza). El asunto es que removerse el vello constantemente puede traer problemas para tu salud, sobre todo en el área de los genitales.

El vello existe como primera defensa contra las bacterias que pueden llegar a esta zona, por lo que al deshacernos de él, estaremos mucho más expuestas a infecciones. Asimismo, las diferentes maneras de depilarse pueden casar irritación, picazón, cortes, en el área y otros efectos que no solamente son antiestético, sino que ponen en riesgo tu salud.

Si como mujer eliges depilarte o rasurarte porque te sientes más cómoda, toma en cuenta que debes tratar de no hacerlo con demasiada frecuencia y para minimizar el riesgo de consecuencias, debes elegir el método que mejor se adapte a ti.

En caso de que elijas afeitadoras:

  • Se muy cuidadosa para evitar cortes
  • Rasura en la dirección de crecimiento del vello para evitar que los poros se infecten
  • Usa cremas o espumas para facilitar y suavizar el afeitado
  • Reemplaza tu máquina cada poco tiempo y no la compartas
  • Usa aceites o lociones para después del afeitado. Evita que estas sustancias entren en contacto con tus zonas blandas

You Might Also Like

Previous Story
Next Story