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¿A dónde va el amor después de las mariposas, las sonrisas y los corazones rojos?

Creo que no va a ninguna parte… el amor es como la energía que no se crea ni se destruye solo se transforma. Muchas personas han escrito acerca del amor, de las etapas que se viven durante este arte y las múltiples maneras en que todo termina. Pero fervientemente creo que cuando es amor realmente no termina jamás. Pueden pasar meses, años y aunque muy probablemente seas feliz y estés bien, seguirás recordando a esa persona o a cada persona que formó parte de tu historia y compartió tanto contigo.

 

Después de las mariposas y los corazones rojos, empiezas a ver con claridad lo que es esa persona a la cual elegiste, puedes ver los detalles físicos que a él/ella le desagradan, pero a ti te encantan, ves también las debilidades y lo defectos que forman parte de la persona que amas y solo por eso aprendes a aceptarlos, al final de cuentas vienen en el combo. Cuando las mariposas se van, queda solamente la decisión de ser valiente y comenzar a construir el amor día a día porque es justo en esa parte, cuando miles de factores entran a tu mente como un huracán que alebresta la tranquilidad de tu mar y si tú lo dejas se lleva todo lo que se había construido.

 

Dicen que la felicidad es una decisión  porque tú decides día a día lo que quieres y también lo que no quieres.

 

El amor siempre viene acompañado de miles de inseguridades humanas no porque sea “el amor” quien las traiga, sino porque la mente está cargada de un sin número de inseguridades, de cicatrices, de miedos y fantasmas que salen a la luz en la primera obscuridad. Hay quien después de tanto dolor se convierte en piedra, hay quien no sabe amar y después del enamoramiento sale huyendo o se confunde porque piensa que el amor se terminó, hay quien se ama poco y se entrega a todos buscando “eso que no tiene”. Hay quien ve al amor como lujuria, hay quien se corrompe y confunde el amor con los miles de deseos carnales, hay quien mentalmente debe salir del caparazón y aceptar el compromiso que conlleva tener una relación.  Y así van dejando atrás corazones rotos, momentos, personas extraordinarias.

 

Para mí, el amor fluye a través de cada persona porque viene de ti y de los más profundo de tu ser, pero cuando las mariposas, las sonrisas y los corazones rojos se van, queda solamente la decisión de accionar para trabajar día a día en él.

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3 Comment

  1. Claudia
    20 septiembre, 2017 at 7:47 pm

    Excelente articulo! quierl leer más de ella!

  2. MARIA CRISTINA RODRIGUEZ
    21 septiembre, 2017 at 12:42 pm

    Me encanto el comentario

  3. Juan Serna
    22 septiembre, 2017 at 12:51 pm

    Totalmente de acuerdo con Elizabeth: “el amor es como la energía que no se crea ni se destruye solo se transforma”.
    Lo vivo a diario con mi esposa e hijos, para todos tienes amor para compartir y para nada se ve disminuido. Coincido en que hay que trabajarlo día a día para que perdure, como todo en la vida. Como decía Aristóteles: “Somos lo que repetidamente hacemos”.

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