Es de mañana. Siento los nervios al tener frente a mí un documento en blanco que espera ser rellenado con palabras que hiladas, logren transmitir la maravilla que las plantas ofrecen a las mujeres que hoy vivimos en un mundo que se mueve a toda prisa… y tratando de no sonar como una abuela de ayer.

Me preparo un té de Romero, respiro profundo, invoco a mis musas y me dispongo a poner mente y dedos a la obra.

No existe hora ni día en que nuestros celulares paren de vibrar. Aparecen #Lords y #Ladys que quedan inmortalizados cuando, en una explosión momentánea, se conectan con su agresividad. Ese instinto primitivo que usamos como defensa para sobrevivir en un mundo que a veces nos sobrepasa.

Última hora, Noticia de último minuto, Ver para creer, videos, fotos y relatos en avalancha, nos adentran en el “síndrome de la Infoxicación”, que es una sobrecarga de información exterior difícil de procesar, que nos llena de ansiedad y angustia interior y que explota en nuestra vida real.

Hay momentos en los que necesitamos una pausa. Un espacio de paz y seguridad que nos permita reencontrarnos en silencio con nuestros propios pensamientos, con lo que nos llena el alma y con nuestras metas y sueños por cumplir.

Heredamos el estilo de vida de generaciones pasadas que, desde hace más de un siglo, nos enseñaron que lo que viene en empaque es confiable para estar bien, pero en el camino fuimos dejando de lado la opción de lo básico y natural como una forma de lograr equilibrio. Un equilibrio donde, sin dejar de aprovechar los avances de la humanidad, nos reapropiemos de lo que la naturaleza nos ofrece, para adoptar un estilo de vida que nos permita vivir en plenitud y convivir en armonía con el planeta.

 

El romero y la lavanda, el día y  la noche en tu vida

Dentro de miles de especies, existen dos plantas en especial que nos han acompañado a lo largo de nuestra existencia, que no sólo nos han ofrecido sabores y olores incomparables, sino que además, por sus propiedades, nos ayudan a estar bien: El romero y la lavanda.

El romero y la lavanda son plantas que nos ofrecen beneficios similares, con la diferencia de que el romero se recomienda para el día y la lavanda, por sus propiedades sedativas, para la noche.

El romero lo puedes usar en el trabajo, la escuela o en casa, ya que ayuda a la memoria, despierta tu creatividad y mantiene tu mente alerta; pero además, te ayuda a relajar y recuperar el equilibrio en momentos de tensión o estrés.

La lavanda es la mejor compañera al acostarte, ya que te ayuda a relajar para poder conciliar el sueño y callar la mente para dejar de darle vueltas a todo lo que te preocupa.

 

 

¿Qué usos le puedo dar al romero y a la lavanda?

 

Llegó el verano

Es verano y es momento de escapar de la ciudad para reencontrarte con el sol y el mar. Empiezas a preocuparte por la dieta y el ejercicio para lucir la mejor versión de ti y el romero puede ser parte fundamental de tu éxito. Las abuelas a lo largo del tiempo han aprovechado sus propiedades tonificantes para reafirmar la piel que suele quedar floja, tanto después del embarazo, como después de perder peso y para prevenir o disminuir la celulitis.

Utilizar filtros solares te ayudan a prevenir enfermedades en la piel y la lavanda resulta excelente para aplicar después de exponerte al sol, ya que además de regenerar, ayuda a aliviar el ardor en caso de que te hayas asoleado de más.

 

Viviendo tu luna

Nos hemos acostumbrado a que cuando llegan nuestros días de luna, la mejor forma de pasarlos es tomar una pastilla para aliviar el dolor. El romero y la lavanda han sido por años, la compañía ideal para los días de luna en los que la pesadez, el cansancio, los cólicos, el mal humor o la melancolía te hacen querer hacerte bolita y dejar que el mundo gire. No pierdes nada con probar y aprovechar la oportunidad para apapacharte y poner atención plena en ti y en tu cuerpo, ya sea aplicándolas de forma externa en tu vientre y espalda baja, o de forma interna preparándote un té calientito.

 

Resfriados y gripes por la lluvia citadina

Durante esta temporada lo más probable es que te mojes y resfríes. Si quieres prevenirlos, si caíste en la gripe o tienes una tos que no se te quita, puedes aprovechar tanto el romero como la lavanda para convalecer y aliviarte más pronto.

 

Para las actividades deportivas

Si eres de las que anda en bici, corre, hace pilates, yoga, crossfit o tienes una rutina de ejercicio, seguramente conoces bien los dolores y molestias que vienen una vez que terminaste tu actividad y el cuerpo se enfría. La lavanda y el romero te ayudan a mitigar los dolores musculares o articulares producidos por el esfuerzo físico, además de que te ayudan a prevenir calambres.

 

 

Recuerda, los conocimientos se heredan

Llega un momento en la vida donde una comienza a valorar las enseñanzas y experiencias que tanto las abuelas como nuestras madres, nos han legado.

Lo maravilloso de la herbolaria es que es preventiva, por lo que si en tu familia existen padecimientos que puedes heredar, por qué no empezar a cuidarte antes de que sean un problema.

Las plantas están al alcance de todas. Sólo es cuestión de despertar la curiosidad, darte tiempo para conocerlas y adoptarlas como una forma de vivir en bienestar natural.

Me ha alcanzado la noche escribiendo y es el momento de preparar y beber mi té de lavanda, acostarme y disponerme a soñar con lo que decreto para mi vida.

 

Si tienes dudas o quisieras saber más sobre la herbolaria y sus aplicaciones, pregúntale a La Abuela en www.lasfriegas.com o búscalos en Facebook.

Fuente: www.lasfriegas.com