En la actualidad es muy común que cada individuo tenga bajo sus alas varias responsabilidades adquiridas en diversos ámbitos de su vida; estas responsabilidades si bien son necesarias realizar para lograr alcanzar metas en cada uno de esos campos, a la larga, y sin la correcta administración de tareas, pueden llegar a ser verdaderamente agobiante. Una persona que no lleve una vida organizada, tiende a correr el riesgo de siempre perder tiempo o el enfoque cuando se encuentra ante alguna actividad que debe realizar.

Teniendo en cuenta que es una realidad latente en todo el mundo el hecho de que las personas hacen más de lo que probablemente deberían, y sin éxito; hemos decidido desarrollar este artículo para revelarles una serie de consejos que los ayudaran a llevar una vida más organizada en cada aspecto de su vida diaria. De este modo podrán alcanzar con éxito la meta máxima, ser capaces de realizar cada tarea pendiente sin fracasar en el intento. Ten en cuenta que una de las principales causas de fatiga que tienen las personas se debe a la falta de organización en sus vidas; evita eso aplicando los consejos que te mostramos a continuación.

 

 

Utiliza todos estos pasos para establecer prioridades en tu vida  para que puedas conseguir optimizar cada una de tus actividades.

  • Domina las emociones negativas: El frenesí de emociones negativas es el primer impedimento que te encontrarás en tu camino hacia una vida más organizada en todos los aspectos. Si sigues manteniendo esas sensaciones negativas como la ira, preocupación, irritabilidad, estrés y tristeza no podrás enfocarte en realizar las cosas que necesitas hacer.

Si bien es cierto que exceso de trabajo, tareas o responsabilidades suele ser una fuerte carga de preocupación y estrés, es imperante que logres aclarar tu mente para que puedas avanzar; de lo contrario te quedarás estancado pensando en las cosas que no puedes hacer por diversos factores y las obligaciones se te irán acumulando. Todo esto es un círculo vicioso peligroso que culmina por agotarte física y emocionalmente.

  • Reduce para que puedas organizar: Puede que este consejo te suene a que está relacionado con la organización de un closet o armario, pero la verdad es que se puede aplicar a cualquier aspecto de tu vida. El exceso de cosas o responsabilidades obstruye, al igual que las emociones negativas, el pensamiento claro y coherente que es el que te ayudará a buscar soluciones concretas para tus problemas de organización.

Para empezar con buen pie, deshazte de todo lo innecesario que puede parecer prioritario, pero no lo es. Simplifica o elimina esas actividades que consumen tu tiempo o capacidad para enfocarte y jerarquiza esas otras que de verdad necesitas realizar. Si tienes problemas en elegir cual hacer primero o después, puedes aplicar dos métodos.

El primero consiste en hacer aquellas que consuman más de tu tiempo, de modo que puedas enfocarte mejor y dejar para luego las que tienen el potencial de ser realizadas más rápido. El segundo consejo es que comiences con la esas tareas en las que eres realmente bueno; de este modo sentirás que no estás trabajando y todo fluirá mejor, dejándote más tiempo para realizar aquellas que no son parte de tu fuerte.

  • Mantente concentrado: La frustración ligada a la sobrecarga de trabajo o responsabilidades se ve muy afectada por las distracciones. Si mantienes una mente despejada y no te rodeas de elementos que puedan desenfocarte, verás que tu mente trabajará mejor para lograr realizar cuanto antes todo lo que tienes pendiente. La organización con distracciones no es posible, ya que el sinónimo de la primera es orden, y de la segunda desorden, son conductas contrarias que juntas solo crean frustración.
  • Haz una cosa a la vez: El sentimiento de agobio es un enemigo mortal de la organización; para evitarlo lo mejor es que le dediques tu entera atención a un solo tema por vez. Si no haces esto, corres el riesgo de hacer tus actividades a medias por estar pensando en cómo, cuándo y dónde harás la otra actividad. Ser multitarea no significa lo mismo que ser eficiente, no te engañes, dedícale tiempo y paciencia a cada actividad para que salga bien hecha y no tengas que repetirla luego.
  • Aprende a parar: De nada sirve que hagas todo a las carreras sobrecargando tus capacidades y agotándote más de lo necesario. Dale un respiro a tu cerebro, este tipo de actitudes puede ayudarte a encontrar mejores soluciones a los mismos problemas que con el azoro no tomas en cuenta.

Sobre El Autor

Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos.

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