Muchas de nosotras que somos mamás, sabemos la importancia de la educación en nuestros hijos. Y para muchas de nosotras es una labor que si nos tomamos muy en serio y que sabemos que va a ser el pilar más grande que va a tener esta pequeña personita cuando crezca. Lo que a veces se nos olvida es que no toda la educación esta en la escuela ni en el colegio, y que muchas veces la más importante es la que se da dentro del hogar y en familia. De aquí podemos deducir la importancia de educar a nuestros hijos alejados de los estereotipos y los prejuicios.

 

Sin embargo, en un mundo lleno de costumbres y tradiciones bien arraigadas, algunas y poco sanas, no es sencillo educar a un pequeño alejado de ciertas ideas sostenidas por la mayoría. Tal vez muchas pensamos que formamos a nuestros hijos en igualdad, y es posible que lo intentemos con sinceridad. Pero entonces, a modo de ejemplo, ¿por qué nos resulta tan familiar el rosa para las niñas y el azul para los chicos?

 

Como podemos ver, casi sin que nos demos cuenta, los estereotipos entran en nuestro hogar. Y por desgracia, a veces vienen acompañados de los prejuicios, todavía mucho más peligrosos. Por fortuna, está en nuestras manos alejar a los pequeños de costumbres rancias, tradiciones poco edificantes, pensamientos racistas o ideas sexistas.

 

La importancia de educar a un niño lejos de los estereotipos y prejuicios

Una educación basada en un libre pensamiento, siempre va a empujar a los niños a una vida más integral y plena:

  • Educar en igualdad ayuda a los niños a adquirir herramientas potentes para vivir en la sociedad actual alejados de los prejuicios.
  • También considera que una educación igualitaria fomenta el pensamiento crítico en los niños.
  • Una visión crítica permite alejar al pequeño de prejuicios y estereotipos. De esta forma ve más allá de lo que muestra la sociedad y se encuentran a si mismos como personas.

 

Consecuencias de la educación en estereotipos

Una  educación plagada de estereotipos resulta en consecuencias catastróficas para los niños:

  • Provocar que muchas niñas no quieran estudiar ciencias.
  • Permite que los niños no tengan interés por la educación infantil al considerarse poco dulces. Es más, piensan que no es lo que la sociedad espera de ellos.
  • Cierran puertas y posibilidades a nuestro niños. Así pues, su verdadero talento, independientemente de su género o sexo, rara vez puede salir y ser explotado por el propio o la propia pequeña. Estamos perdiendo grandes oportunidades.

Así que como mamás es nuestra responsabilidad tener la mente bien abierta para poderle brindar a nuestros hijos la educación que les permitirá ser la mejor versión posible que ellos pueden tener.

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Mundo Rosa

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