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El poder de decir “NO”

Muchas personas tenemos alguna experiencia, en cualquier esfera de la vida, en la que tenemos claro que debimos de habernos negado.

Y por frívolas o valiosas razones que hayamos tenido para intentar explicar nuestro comportamiento, la verdad es que no siempre aprendemos la lección e inevitablemente decimos sí, en lugar de negarnos.

César Landaeta, autor de libros de bienestar y salud emocional publicados bajo el sello Editorial Grijalbo, comenta que sólo algunas personas tienen claro lo importante de aprender a poner límites, así como lo fundamental que es construir un no poderoso que sea eficaz y hagamos respetar. “Vivimos con culpa cuando nos negamos abiertamente a algo”, comparte el autor y agrega: “Por eso es importante defender nuestra opinión, tener un espíritu crítico y ante todo, aprender a autoafirmarnos por medio de las respuestas que generamos”.

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[Foto: Flickr]

El comienzo

César Landaeta comenta que, si bien es cierto, es una tarea nada sencilla aprender a decir no, se puede comenzar por medio de reflexionar sobre nuestro:

1. Deseo de aprobación.

2. Temor a vivir con culpa.

3. Papel ante las críticas.

4. Cuestionamiento del entorno.

5. Actuar social.

Y tras esta reflexión, liberarnos de las posibles ataduras ‘emocionales’ que tenemos y que nos inhiben a negarnos cuando así lo deseemos. Saber decirlo vale la pena,  “no se trata de convertirnos en un rebelde sin causa o de tener una actitud desafiante, se trata de cambiar los esquemas con los que nos relacionamos de forma respetuosa y asertiva”, explica el autor y aconseja reflexionar sobre los aspectos de la vida que nos causan enojo, inconformidad y en los que quizá no tenemos detectadas las razones por las que nos provocan esas emociones, ya que es posible que si profundizamos sobre esos asuntos, descubramos si es necesario poner límites y hacer que nuestras emociones sean valiosas ante nosotras mismas.

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[Foto: Flickr]

Construcción de un no poderoso

El primer paso es hacer de la vivencia del respeto un camino de dos vías, para que cuando tengamos que discutir, llegar a acuerdos, dialogar, dar respuesta a una propuesta, entre otras situaciones, lo hagamos con la firme convicción de que somos personas valiosas, capaces de dialogar y generar negociaciones exitosas para ambas partes.

El especialista comenta que debido a esto, cuando decimos lo que pensamos, y sin adjetivos o etiquetas, aprendemos a  exponer nuestras razones con el fin de llegar a acuerdos, “seguramente construiremos negociaciones exitosas que haremos valer en todas las esferas de la vida, además de opinar y vivir sin culpa el hecho de negarse a hacer algo con lo que no está de acuerdo, situación que a todas luces, fortalece la vida emocional”.

Negarnos, no equivale a olvidar la diplomacia, por el contrario, es un ejercicio que se construye con la práctica y se moldea con el tiempo.  Adam Grant, exitoso bloguero y uno de los profesores más jóvenes de la Wharton Business School dijo: “Decir no, te libera para poder decir que sí cuando más importa”.

Recomendaciones para leer:

La inteligencia asertiva, Javier de la Plaza, V&R Editores.

La asertividad para gente extraordinaria, Anna Forés, Digital Editions.

Colaboración Fundación Teletón México

Natalia Bojorge

#EscuelasLibresDe Byulliyng

[email protected],mx

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