Beauty Tips

ACNÉ: LOS CULPABLES

Desafortunadamente son muchos los responsables; sin embargo, nosotros te mostramos algunos de los causantes más comunes.

Foto: Shutterstock

Foto: Shutterstock

Herencia, alimentación, rutinas de limpieza, estados de ánimo… la lista de factores que ocasionan acné son múltiples. Ahora que, mientras más control tengas sobre ellos, menos brotes tendrás.

Hábitos de limpieza

No sólo es importante lavar tu rostro dos veces al día (hacerlo más veces puede resultar contraproducente). Tus toallas faciales también deben estar libres de suciedad y humedad. Por supuesto, por higiene, éstas deben ser personales.

Foto: Shutterstock

Foto: Shutterstock

Brochas

Las brochas y esponjas que ocupas para aplicarte el maquillaje deben ser lavadas con agua tibia y jabón neutro, al menos, una vez a la semana; esto con el objeto de evitar que se acumulen en ellas grasa, polvo y cosméticos.

shutterstock_36689674

Foto: Shutterstock

Celular

Los dispositivos móviles, en especial los de pantalla táctil, están en contacto con suciedad y bacterias durante todo el día, ¡al hablar a través de ellos tu mejilla y mentón reciben toda esa inmundicia! Evítalo limpiando tu smartphone con una toallita  desinfectante.

Foto: Shutterstock

Foto: Shutterstock

Productos para el pelo

Al momento de aplicarte mousse, gel o el producto con el que estilices tu cabello, cuida que se quede en tu pelo y no se pasen a tu rostro (situación que frecuentemente ocurre con los flecos). Esto también sucede al momento de dormirte; la funda de la almohada puede trasferir suciedad de tu pelo a tu cara. Por otro lado, el aire caliente del secador puede ser agresivo con la piel, puede resecarla y propiciar un aumento en la producción de grasas naturales.

Foto: Shutterstock

Foto: Shutterstock

Cambio de peso

El aumento o disminución en el consumo de grasas se refleja en tu piel. Obvio, si te comes un chocolate, al día siguiente no amanecerás con un brote a media frente, eso es imposible. Se trata de un proceso más lento. Sin embargo, sí está relacionada tu alimentación con tu piel, así que cuida lo que ingieres.

Foto: Shutterstock

Foto: Shutterstock

Pasta dental

Aplicar pequeñas dosis de pasta dental sobre los brotes para secarlos era un remedio casero común hace algunos años. Esa ‘solución’ es, ahora, un problema; las fórmulas dentríficas actuales contienen flúor, ingredientes blanqueadores y otras sustancias abrasivas, las cuales pueden  llegar a quemar la piel, causar irritación o provocar lesiones.

Foto: Shutterstock

Foto: Shutterstock

Artículos de gimnasio

Recuerda tus clases de yoga, en ellas pasas de la pose del Guerrero al Saludo al Sol, en otras palabras, en ellas frotas tu rostro sobre donde acabas de poner tus pies. Situaciones similares suceden con los aparatos para ejercitarse. La verdad, son incidentes inevitables. Lo que sí puedes hacer es, al terminar tu rutina, lavar perfectamente tu rostro.

Foto: Shutterstock

Estrés

En realidad, este factor no sólo lo causa, también lo agrava. Seguro lo has notado, en periodos de exámenes o de conflictos familiares o con tus amigos, tu cutis luce fatal. Esto porque la ansiedad o estrés actúan sobre las hormonas androgénicas, aumentando la producción de grasa.

Foto: Shutterstock

Foto: Shutterstock

Tocar tu piel

Tocar y presionar tu rostro: inflama, ensucia y estimula la producción de cebo. Aunque tengas las manos recién lavadas, no lo hagas. Mucho menos  rasques o exprimas los barritos. Los infectarás.

Foto: Shutterstock

Foto: Shutterstock

Sol en exceso

Aunque, a primera vista, en la piel bronceada es menos notorio el acné; a la larga es contraproducente. El sol reseca la piel, lo que, naturalmente, provoca un aumento en la producción de cebo. Por otro lado, las células muertas acumuladas obstruyen los poros.

Por Beatriz Velasco

You Might Also Like

Previous Story
Next Story